El año pasado me llegó un correo de Google que decía, básicamente, que mi almacenamiento estaba al 94% y que si quería seguir subiendo fotos tenía que pagar. Revisé mi biblioteca y tenía ahí más de doce años de recuerdos: viajes, cumpleaños, fotos ridículas de mis mascotas, screenshots de conversaciones que nunca debí guardar. Todo eso en manos de una empresa que, técnicamente, puede escanear cada imagen para “mejorar sus servicios”. Ese día decidí que era momento de buscar otra opción. Así fue como llegué a Immich.
¿Por qué dejar Google? #
Antes de entrar en tecnicismos, vale la pena hablar de por qué esto importa. No es solo paranoia de nerd con servidor en casa.
Privacidad en riesgo #
Google Photos no es gratis por accidente. Cuando subes tus fotos ahí, aceptas que Google las procese para entrenar modelos de inteligencia artificial, mostrarte publicidad más relevante y construir un perfil tuyo cada vez más detallado. Las fotos dicen muchísimo: dónde estás, con quién andas, qué compras, cómo luces. Es información muy valiosa para ellos, y tú se la estás regalando.
Además, en cualquier momento pueden cambiar sus políticas de privacidad, como ya lo hicieron en 2021 cuando eliminaron el almacenamiento gratuito ilimitado. Tu biblioteca entera depende de decisiones que toman en una junta a la que no fuiste invitado.
Costos y limitaciones #
Hoy Google One cobra alrededor de 2.99 USD al mes por 100 GB, y si tienes familia con muchas fotos en alta resolución, eso se queda chico rapidísimo. El plan de 2 TB cuesta casi 10 USD al mes. Al año son 120 dólares pagando por algo que podrías tener en tu propio servidor por una fracción del costo.
Y no solo es el dinero. Estás limitado en cómo organizas tus fotos, cómo las exportas, y qué integraciones puedes hacer. Con tu propia solución, las reglas las pones tú.
Qué es Immich y por qué es una buena opción #
Immich es una aplicación de self-hosting de código abierto diseñada específicamente para gestionar fotos y videos. Funciona de manera muy similar a Google Photos en términos de experiencia de usuario, pero corre en tu propio servidor. Y cuando digo “muy similar”, no exagero: tiene reconocimiento facial, búsqueda por texto, línea de tiempo, álbumes compartidos y app móvil para iOS y Android.
Funcionalidades de almacenamiento y seguridad #
Immich guarda tus archivos en el sistema de archivos de tu servidor, lo que significa que el control es completamente tuyo. Puedes hacer backups a donde quieras, mover archivos, o simplemente conectar un disco duro externo y listo. No hay un formato propietario que te amarre.
En cuanto a seguridad, Immich soporta autenticación de dos factores, OAuth, y puedes exponerlo detrás de un reverse proxy con HTTPS sin mucho drama. También tiene soporte para usuarios múltiples, por si quieres que tu pareja o tu familia tengan su propia biblioteca separada en la misma instancia.
Ventajas sobre servicios como Google Photos #
La diferencia más obvia es la privacidad total: nadie más accede a tus fotos. Pero más allá de eso, Immich tiene algunas funciones que Google Photos no tiene, como la capacidad de ver los metadatos EXIF completos de cada foto directamente en la interfaz, soporte nativo para RAW, y un sistema de almacenamiento externo que te permite conectar buckets de S3 o SFTP si así lo prefieres.
Y algo que no es menor: el proyecto está en desarrollo activo con una comunidad muy comprometida. Las actualizaciones salen frecuentemente y la documentación es bastante buena para ser un proyecto open source.
Cómo migrar tus fotos desde Google a Immich #
Aquí viene la parte práctica. Tienes dos caminos principales dependiendo de cuántas fotos tengas y qué tan cómodo te sientas con herramientas de línea de comandos.
Método 1: Descargar y subir manualmente #
Este es el camino más sencillo. Primero, ve a Google Takeout y solicita una exportación de Google Photos. Elige el formato .zip y espera a que Google te mande el enlace de descarga (puede tardar horas o días dependiendo del tamaño de tu biblioteca).
Una vez que tengas los archivos descargados, puedes usar el cliente CLI de Immich para subir todo de un jalón:
# Instalar el CLI de Immich
npm install -g @immich/cli
# Autenticarte con tu instancia
immich login http://tu-servidor:2283 [email protected]
# Subir la carpeta con tus fotos exportadas
immich upload --recursive /ruta/a/tu/carpeta/de/takeout
El CLI detecta duplicados automáticamente, así que no tienes que preocuparte por subir la misma foto dos veces si ejecutas el comando varias veces.
Un detalle importante: Google Takeout exporta las fotos con archivos .json adjuntos que contienen los metadatos. Immich tiene soporte para leer esos JSON y restaurar las fechas correctas de tus fotos, así que no pierdes esa información.
Método 2: Utilizar la API de Immich para sincronización #
Si tienes un flujo más automatizado en mente, Immich expone una API REST completa que puedes usar para integraciones más elaboradas. Por ejemplo, puedes escribir un script que descargue fotos de Google Drive y las suba directamente a Immich.
import requests
IMMICH_URL = "http://tu-servidor:2283"
API_KEY = "tu_api_key_aqui"
def upload_photo(filepath):
with open(filepath, "rb") as f:
response = requests.post(
f"{IMMICH_URL}/api/assets",
headers={"x-api-key": API_KEY},
files={"assetData": f},
data={
"deviceAssetId": filepath,
"deviceId": "migration-script",
"fileCreatedAt": "2024-01-01T00:00:00Z",
"fileModifiedAt": "2024-01-01T00:00:00Z",
}
)
return response.json()
La API key la generas desde la interfaz web de Immich en la sección de configuración de tu cuenta. Este método es ideal si quieres automatizar migraciones periódicas o integrar Immich con otros sistemas que ya tengas corriendo.
Configuración y uso práctico en tu instancia de Immich #
Una vez que tienes tus fotos migradas, hay dos casos de uso que más van a cambiar tu día a día.
Caso A: Almacenamiento y organización #
Immich organiza tus fotos automáticamente por fecha en la línea de tiempo, pero también puedes crear álbumes manualmente o usar las búsquedas inteligentes. Por ejemplo, puedes buscar “playa” o “perro” y Immich encuentra las fotos relevantes usando reconocimiento de imágenes local, sin mandar nada a servidores externos.
Para mantener tu biblioteca ordenada a largo plazo, te recomiendo activar la opción de almacenamiento en carpetas por fecha desde la configuración del administrador. Así tus archivos en el servidor quedan organizados como YYYY/MM/DD/ y puedes navegar directamente desde el sistema de archivos si algún día lo necesitas.
Caso B: Compartir fotos con amigos y familiares #
Una de las funciones más útiles de Immich es el álbum compartido. Puedes crear un álbum, invitar a otras personas con cuenta en tu instancia, o generar un enlace público con expiración opcional para compartir sin que el otro necesite registrarse. Ideal para mandar el álbum de la boda sin tener que subir nada a Facebook ni a Google Drive.
Si quieres que toda tu familia use la misma instancia, puedes crear usuarios desde el panel de administrador y asignarles cuotas de almacenamiento individuales. Cada quien ve solo sus propias fotos a menos que compartan álbumes explícitamente.
Conclusión #
Migrar a Immich no es el proceso más rápido del mundo, especialmente si tienes años de fotos acumuladas. Pero una vez que lo terminas, tienes algo que vale mucho más que la comodidad de dejar todo en Google: control total sobre tus recuerdos. No hay cuotas que te sorprendan, no hay políticas que cambien de la noche a la mañana, y nadie más mira tus fotos de vacaciones para venderte vuelos.
¿Ya tienes tu propia instancia de Immich corriendo? ¿Estás pensando en dar el salto? Cuéntame en los comentarios cómo va el proceso, o si te atascas en algún paso, con gusto lo resolvemos.